Para la base, tritura las avellanas con la harina de algarrobo en un procesador de alimentos. Agrega 100g de dátiles y 50g de aceite de coco. Mezcla hasta obtener una consistencia pegajosa.
Extiende la mezcla en el fondo de un molde para tarta de 20cm y alisa con una cuchara. Refrigera para que se endurezca.
Para la crema, remoja los anacardos en agua desde el día anterior o en agua caliente por una hora. Mezcla los frutos del bosque con los anacardos escurridos, luego añade los dátiles restantes y el aceite de coco. Mezcla hasta obtener una crema suave.
Asegúrate de que todos los ingredientes de la crema estén a temperatura ambiente para que el aceite de coco no se endurezca.
Vierte la crema sobre la base y refrigera durante 5-6 horas. Decora con flores comestibles y frutas frescas antes de servir.