Uso un molde redondo, rompo las hojas y las coloco. Cada 3 hojas engrasadas, añado nueces hasta que se acaben. Corto la baklava y la engraso de nuevo. Hornea hasta que esté dorada. Mientras se enfría, preparo el jarabe, añadiendo el jugo y la cáscara del limón. Finalmente, agrego la vainilla líquida y retiro del fuego. Vierto el jarabe sobre la baklava fría y dejo reposar toda la noche.